
¿Existe una manera de comprar buena ropa y de buen gusto sin tener que gastar mucho? Depende.
Siguiendo las ideas de los y las entusiastas de las pacas, fui a la Mega Paca. No era mi primera vez en una venta de ropa de segunda. Cuando estaba en la universidad y buscábamos ropa para disfrazarnos, ya sea para la huelga u otras actividades, íbamos de compras a las famosas pacas, que en ese entonces eran volcanes de ropa arrugada y manchada. Mientras buscaba algún traje de militar o de monja, alguna vez encontré un par de joyas: prendas de marca bien cuidadas. Generalmente no estaban en el volcán, sino colgadas en sercha y con un precio mayor. Lo malo, era el olor. Todo apestaba, era casi imposible quitarle ese característico olor.
Hace un par de años, quizá más, cuando abrió la Mega Paca fui a visitarlos para hacer una nota para Siglo Veintiuno. La novedad aquí era que la ropa no apestaba tanto y toda estaba colgada, además, ya aceptaban tarjeta de crédito y daban factura. Sin embargo, nada ahí valía la pena.
Ahora resulta que algunos aseguran encontrar buenas piezas en la Mega Paca, y a buen precio. Además, los anuncios de tal local dan a entender que la ropa es barata y bonita. Así que volví a visitarlos, esta vez en la Mega Paca que pusieron a dos cuadras de mi casa, con dos pisos y parque subterráneo.
Comprar ropa es cosa seria, hay que hacer planificación, investigación y armarse de energía. Es toda una experiencia que debe hacerse a solas con un solo objetivo en mente: comprar calidad a buen precio y que quede bien.
Realmente en la Mega Paca no hay con qué trabajar. Si en una boutique a veces cuesta encontrar la talla y el estilo apropiado, en tal lugarceque es imposible encontrar algo decente. Hay que revisar pieza por pieza en un lugar donde han de haber miles. Es un lugar que apenas sirve para comprar “trapos” viejos para cubrirse.
Vestirse bien cuesta, y no solamente dinero. Es el reflejo de la personalidad, de la forma de ver la vida, de quiénes somos. Es re crearse todos los días, disfrutando poner esto con aquello sabiendo que es único, que es tuyo.
Para gastar menos, hay que tener un estilo propio, un fondo de armario bien armado y buen ojo. Pocas piezas pero de buena calidad. Si de ahorrar se trata, son mejores las rebajas, los outlets y la ropa de saldo (extraño una tienda que había en la Reforma y 13 calle). Además, el vintage no es precisamente barato, pues NO es solamente ropa usada, son piezas clásicas tan bellas que merecen guardarse, heredarse, exhibirse, subastarse. Es la única razón que encuentro para usar algo usado.
Para cualquier asalariado que quiera vestir bien con ropa nueva, ahora existen tiendas para todos los bolsillos, empezando por las de la 19 calle, pasando por Carrion y Siman, terminando, por supuesto, en Inditex y su paraíso de tiendas (Zara, Pull and Bear, Bershka, Stradivarius, Massimo Dutti). Comprendo que ya aspirar a Adolfo Domínguez, Mexx, Guess ó Benetton puede ser mucho, pero no hay razón para morir en la Mega Paca.






